Dios salve a la música paraguaya
Días atrás el Embajador Norteamericano en Paraguay, James Cason,
presentó en Asunción un CD de música paraguaya denominado 'CAMPO JURADO', con
la participación de renombrados artistas paraguayos que se sumaron a la
fanfarria.
Los compañeros cubanos lo conocen muy bien al Cabo Cason, pues fue
Encargado de la Oficina de Intereses en La Habana.
Esta es mi respuesta ...
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Dios salve a la Música Paraguaya
God save the Paraguayan Music.
Con desbordante emoción he observado a personas del mundo social,
político y artístico explotar en gestos de admiración por el desempeño como
cantante de música popular paraguaya del Embajador de los Estados Unidos, James
Cason.
Una primera concesión que debo hacer - para no empezar con
objeciones - es que en la historia del mundo moderno, los embajadores de EEUU,
produjeron acciones mucho más peligrosas ( para el resto del mundo) que
solamente damnificarnos con el pulsar de sus cuerdas vocales. Quiero decir -en
resumen inicial- que un Mr Embajador es menos peligroso con sus “desafinos” que
con sus desatinos.
Al margen de expresar mi inocultable emoción por la sublime
empatía de concurrentes y artistas en un puente simbólico que solo Plácido
Domingo tras suficiente concentración lo lograría, no dejo de valorar que por
tan solo 2.000 dólares don Cason obtuvo una puesta lujosa y el concurso de una
constelación artística en armonioso y fiel soporte, cubriendo con maestría lo
que proclaman algunos, una música sumisa al poder de la voz.
De alguna manera debería convenir con muchos que han arrojado una
lluvia de serpentinas, batieron los parches y soplaron los vientos de la
fanfarria ante su trascendental iniciativa, que el emprendimiento tiene su
novedad. De hecho, la diferencia entre Cason y Nat King Cole que –seguro-
tendría un peor guaraní - es que a don NAT se irían a verlo como cantante y a
don Cason fueron a verlo como Embajador.
Otros dicen que en realidad muchos fueron para que el Embajador
los viera, pero son las peores lenguas que siempre existen.
En un momento de sus declaraciones de prensa sobre esta
presentación (dicho sea de paso nunca mejor contextualizada, en el Banco Central
de un país sudamericano) afirmó que cuando sea anciano y se encuentre en un
asilo en Miami y algún colega de la 3era edad - ¡que bien podría ser Bush! – le
pregunte que hizo en su vida; tendría la gentileza de “obsequiarle” con
semejante producción ya finamente envasada en CD.
Señor Embajador
Como trovador del canto popular, que se obstina en producir
lógicas de relación entre su arte y la vida, entre la palabra y la realidad,
entre el sentimiento que tirita en las cuerdas y los pies pornográficos desnudos
de los niñitos que tiritan en las calles, me permito – con el permiso de la
generosa concurrencia a sus conciertos – producir esta propuesta:
Cuando el ancianito de marras en el asilo de Miami le pregunte:
¿Qué hizo en su vida?; respóndale Ud Cason:
Yo produje iniciativas que terminaron con la vuelta de los
muchachos de Irak y lamenté no poder reparar el genocidio que mi nación produjo
en esas tierras.
Yo ayudé a destapar el velo de impunidad que desde nuestros
maestros cuarteles del Canal de Panamá ayudamos a tender sobre las muertes de
30 mil argentinos durante el proceso Militar.
Yo tuve la valentía de reconocer y pedir perdón por la
participación que le cupo a USA en el Golpe Militar en Chile y en cada
guitarra que sonaba acompañando mi canto veía las manos de un ángel Victor que
murió cantando en el Estadio de Santiago.
Yo produje acciones para favorecer al pueblo Cubano, devolverles
Guantánamo y levantar el inhumano bloqueo a Cuba.
Yo abogué por la Libertad de los 5 Héroes Cubanos (Gerardo,
Antonio, Ramón, Rene y Fernando), presos en las cárceles de Estados Unidos por
su lucha contra el terrorismo financiado por la mafia cubana de Miami.
Cada vez que las estrofas de CAMPO JURADO sean escuchadas,
recuerden cuanto hice luego para que se aprenda en mi país que los intereses
petroleros – como en la Guerra del Chaco – nunca más deberían provocar la
muerte de miles de combatientes paraguayos y bolivianos como en aquel tiempo.
Trabajé para ofrecer a la Comisión Verdad y Justicia de Paraguay la
mayor cantidad de información posible sobre el soporte militar, policial e
ideológico de mi país a la dictadura de Stroessner.
Colaboré para que consagrados como el poeta y escritor Mario
Benedetti obtengan su visa y ayudé a encarcelar a terroristas como Luis
Posadas Carriles.
Embajador, si Ud es capaz de producir por lo menos el 50% de estas
acciones, me ofrezco personalmente y contribuyendo esta vez yo – mediante
colecta con amigos – los 2.000 dólares, a fin de grabar – juntos - un disco en
homenaje a los músicos negros de su país que fueron víctimas de esa enfermedad
del espíritu llamada racismo.
Si ese Dios que compartimos los hegemónicos y los no sometidos
nos ofrece el éxito en las ventas deberíamos comprometernos a donar todo lo
producido a los familiares y víctimas del huracán Katrina en New Orleans.
Embajador Cason, es cierto, Usted nunca se animaría a ser un
trovador popular y debo reconocer que Yo nunca podría ser un Embajador
Norteamericano.
Pero de cualquier manera, ahora que nos une el canto, yo le invito
que nos una – también – el humanismo y la solidaridad, pues como dijo José
Martí ‘Patria es humanidad’.
RICARDO FLECHA
HERMOSA
Canto Popular ·
Paraguay
C.I. 691057



ricardo flecha tiene razon....
el embajador yanqui no estaba solo,los musicos que lo acompañaban estaban mas que orgullosos de estar toqueteando para tan ilustre figura como la del virrey cason,entre ellos el genufglexo requintista juan cancio berreta(perdon barreto)y otros de su laya que por la tv le sacaron los zapatos y le chuparon las medias al yanqui,flecha tiene razon,como tienen razon la mayoria de los trovadores paraguayos que tienen que emplearse de albañiles para sobrevivir y si no es chuparle las medias a cason ,nica, o lugo ahora.
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